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En el siglo XVIII, la dinastía se extinguió y el palacio fue donado a la Obra Pía del Capítulo de San Jeremías. Con el pasar de los siglos fue renovado y ampliado varias veces hasta adquirir la estructura que vemos hoy.
El exterior es sobrio y típicamente veneciano. El interior ofrece, desde la entrada, la atmósfera de un hotel grande y elegante en el que la tradición de la hospitalidad se une a la cuidadosa atención de cada detalle.
La recepción, con pisos de mármol amarillo de Siena y blanco de Portugal, acoge a los huéspedes en un espacio que se deja admirar por su belleza y su sobria elegancia. Los materiales preciados se unen al estilo refinado de la arquitectura y a un mobiliario veneciano tradicional. Desde el hall panorámico, la mirada del visitante alcanza el Canal Grande y la agradable terraza del hotel. En la terraza y en la galería contigua, con vista al Canal, se encuentran la sala desayuno, que ofrece un amplio bufé caliente y frío, y el restaurante, para cenar a la luz de la vela.
Junto a la recepción hay un cóctel bar, abierto hasta tarde, ideal para momentos de relax después de un día de paseos por calles y campanarios, para saborear un aperitivo esperando la hora de cenar.
El personal del Hotel Continental, cuyo nivel profesional es más que digno de un hotel de 3 estrellas de Venecia, está en todo momento a disposición del cliente para satisfacer cualquier exigencia y lograr que su estancia sea inolvidable.
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